Por fin ha llegado a Mac el famoso catalogador de imágenes de Google, un programa especialmente ansiado por los maqueros a pesar de contar con iPhoto.
Picasa es más rápido y ágil que el programa de Apple, y cuenta con unas pocas herramientas de retoque con las que podemos darle un toque personal a nuestras imágenes sin necesidad de abrir ninguna herramienta de edición fotográfica.
Gracias a su potente motor,
Picasa cataloga casi al instante las imágenes que van entrando en nuestro equipo, y podemos visualizarlas a la velocidad del rayo. A diferencia de iPhoto, no mueve por defecto los archivos en el Finder; se limita a catalogarlos en función de unas cuantas variables interesantes, entre las que se pueden hallar hasta datos EXIF.
Picasa dispone de varios modos de visualización y la opción de crear películas a partir de las imágenes seleccionadas aplicando un amplio abanico efectos de transición. También cuenta con herramientas para subir imágenes a servicios como Flickr o Blogger. Y si necesitamos darle a nuestras imágenes un pequeño retoque, sus herramientas de edición nos agilizan el trabajo.
El modelo de
Picasa para Mac es idéntico a los ya existentes para Windows y para Linux, pero sumado a las características, potencia y motor gráfico de los ordenadores de Apple ofrece unas prestaciones brutales, por encima de sus hermanos de otros sistemas operativos.
Se trata del catalogador de imágenes definitivo, una aplicación ágil y sencilla que tenía que haber llegado al universo Mac hace ya mucho tiempo.